Thursday, December 28, 2006

Stream of Conciousness

En este momento quiero hablar sobre la conciencia (jeje y quien para hablar de conciencia), repetidas veces me han dicho que soy de las personas más conscientes (algunos lo dicen como algo malo, otros lo dicen como algo bueno). Pero es cierto, constantemente me observo y observo el alrededor de una forma muy peculiar. Hay quienes consideran que ser consciente significa darle demasiada importancia a las cosas, y lo califican según su actuar o su experimentar o desde su influente cultura familiar, dándole a la consciencia una connotación no muy buena. Existirán otros que no.

Pero muy lejos de criticar y muuuy lejos de querer definir un comportamiento adecuado, tan solo quiero expresar que me gusta la conciencia y el equivalente a su contrario, lejos de mostrar ventajas y desventajas, quiero decir que me encanta encontrar destellos de consciencia en las personas, cuando veo algo de consciencia en los demás me recuerda que todos somos seres humanos (admiro mucho observar consciencia en otros), y me muestra un espejo que lejos de alienar me une más a esa trama humana. La consciencia me hace sentir más humano, de una forma muy propia soy algo devoto a la consciencia...

2 comments:

Anonymous said...

Primero: define conciencia.

Segundo: yo pienso que un factor clave en la búsqueda de felicidad de las personas está en mantener un perfecto balance entre conciencia e irracionalidad. Lo digo porque, cuando en una persona de tan alto niver de conciencia aflora un poco de irracionalidad, se ve inapropiado. Además... se pueden cometer locuras. ¿No es cierto, amigo Julián?

De hecho, quería hablar un poco de eso en el próximo capítulo de Experimentos Sociológicos (http://duxtin.wordpress.com/2006/10/10/experimentos-sociologicos/).
Ojalá no se demore mucho en estar listo.

Anonymous said...

Estoy de acuerdo parcialmente con duxtin, no tanto por lo "inapropiado" que puede verse una persona "consciente" siendo "irracional", sino por la imperante necesidad de mantener un equilibrio entre ambas... El exceso de "pensadera" nos hace más robóticos que otra cosa (según mi ignorante opinión), nos impide disfrutar de las cosas sencillas de la vida y nos hace sopesar todos los comportamientos ajenos y propios, limitando nuestra pura y sana interacción social al dejarnos tentar por nuestras hipótesis (o sino que lo digan los "malditos calculistas y analistas" :P)...
Todo exceso es vicioso (o de viciosos) así que hay que dejarse llevar de vez en cuando (en realidad con cierta regularidad) por nuestros instintos (aunque no por los bajos ;b)