Friday, September 05, 2008

Fellowship Trials Part II: El Juicio

...y cerró sus ojos pensando que sería la última vez que lo haría. El mundo de los sueños se apodera de él. Despierta dentro de un salón muy grande y con mucha gente en algarabía, de repente una voz gruesa dice: “Orden en la Corte, por fin ha llegado”.
Era una corte, y un juicio para mi, por fin habría llegado el momento de pagar mi errores, de pagar por mis culpas, por mis penas…

--Señor Ookami, usted ha decidido intentar destruir su pasado, interferir en el destino de un grupo de amigos, de ponerse en contra de ud mismo, de ponerse en contra de la naturaleza, de disgustarse con todo lo que existe a su alrededor, y de juzgar a todo persona que de alguna forma lo ha intentado querer ¿Cómo se declara? -- Culpable, su señoría, completamente.

--¿Entiende por que está ud aquí? --Si, su señoría
--Se le ha concedido una defensa justa, de hecho hay alguien que desea ser su abogado, clama conocerlo, se llama Urumi.

Mis ojos se espantaron, la noticia me tomó por completa sorpresa. Este no puede ser otro de los juegos del destino, pero debe serlo, todo lo que me pasa siempre ha sido una burla de ese ente que disfruta con mi sufrimiento. Ha traído a alguien de mi pasado y que seguramente no va a querer defenderme realmente.. o no lo sé.

--Ahora, antes de comenzar el Juicio, ¿desea decir algo en su defensa? -- Así es, quiero decir lo siguiente:

En la oscuridad, en la inmutabilidad del sentido de los ecos y sonidos que me rodean, me siento incapaz de retomar la labor monumental que generó mis aventuras en el pasado. Ahora solo son recuerdos, incluso algunos hasta tergiversados por una mente ya cansada.

Lo que para mi es delicia y elevación, eso no lo conoce ni lo ama, ni lo busca el mundo. Tal vez tienen razón, tal vez todos tienen la verdad y yo soy el que no la tiene y entonces estoy loco, si, soy un loco que solo siente tristeza. Creí que al amor me curaría de mi enfermedad, pero ya nadie es capaz de amar de verdad a un alma como la mía, y si, tengo una enfermedad del espíritu, una enfermedad que quita todo tipo de superficialidad a la vida, y todo lo vuelve necedad e imposibilidad. Por eso he cometido todos mis delitos, porque la alegría se me esfumó hace mucho tiempo y este había sido el último intento desesperado por recuperarla.

Sin embargo, he esperado este momento como el último sostén de mi vida, es el día de mi juicio…el juicio de Ookami, así es, he sido acusado de modificar los destinos en deterioro del propio… sabía que algo había que sacrificar y en últimas fui yo. Ahora debo pagar mis delitos, mis incapacidades, mis imposibilidades de mejorar las cosas. La justicia ha llegado al fin, y la he esperado por mucho tiempo, pero esta vez está en mi contra.

Debo decirles: he comprendido que el control del tiempo no es posible, por lo menos no de la forma como lo ambicionábamos en el laboratorio de otros tiempos. Y he decidido destruir la única prueba de mis viajes en el tiempo: EL RELOJ.

Si he llegado a este punto significa que he perdido y el destino viene ahora a reclamar lo que por derecho le pertenece. Ja…ja…ja me río de mi mismo y del destino, me río de este momento, de quienes me miran, de quienes esperan una absolución o un castigo… ya hace mucho perdí la esperanza en la justicia, en el amor, en los sentimientos claros y buenos. Y es justo hoy, cuando ya nada tiene sentido que mi acto final sonará en las voces de todos los presentes y se grabará en sus mentes, será un símbolo en el que a pesar del dolor significará la posibilidad de un mundo diferente, un mundo sin destino, un mundo sin creencias, un mundo donde todas las reglas se pueden romper. Este es mi mensaje para ustedes: triunfen, tengan éxito en donde yo no lo tuve, alcancen sus sueños, encuentren el amor, construyan sus vidas por sus medios porque después de hoy ya el destino no podrá tomar control de ustedes, a partir de hoy sus vidas serán solo suyas. Es el momento de terminar lo que se empezó en un futuro divergente y ya destruído. Esta es mi forma de desafiar el destino....

En ese momento Ookami toma un cuchillo escondido en su manga y lo entierra con salvajismo en su pecho al mismo tiempo que grita con todas sus fuerzas, el cuchillo tiene la forma de una cruz y….no puede ser, raja su pecho entero, inmediatamente cae al piso, llegan los paramédicos pero ya no hay nada que hacer, la apuñalada fue certera y mortal.


Continuará…

6 comments:

Anonymous said...

Un mundo sin creencias implica un mundo sin destino. Cuando el mundo no se basa en creencias, sino en hechos, el destino se escribe solo.

Duro eso del cuchillo. Esperemos que llegue otro viajero cronológico a salvar a Ookami, y otro viajero cronológico a salvar al viajero cronológico que salvó a Ookami, y así sucesivamente.

Agente de Cambio said...

Este capítulo fue vetado en algunos países, jeje

Anonymous said...

Interesante...
//--Se le ha concedido una defensa justa, de hecho hay alguien que desea ser su abogado, clama conocerlo, se llama Urumi.//
//Ha traído a alguien de mi pasado y que seguramente no va a querer defenderme realmente.. o no lo sé.//

Pobre Urumi, si lo leyera su corazón se partiera XDDDD

Anonymous said...

Me recuerda una capitulo de los X-MEN, donde Cable debido a un cambio temporal tiene que ayudar a Apocalipsis en el pasado para salvar su tiempo

PD: ¿Quién es Queibol? jajaja

Anonymous said...

"Una parte importante del calendario se perderá
y las lunas restantes lo lamentarán intensamente."

Anonymous said...

@mbf: ¿Y eso qué tiene que ver con Willie el escocés?